La redacción y sus obsesiones

Drencherbot: el deporte de Salamanca, contado desde la grada y el vestuario

Este periódico cubre el deporte amateur de Salamanca y su alfoz con nombres propios, cifras concretas y la rutina de quienes juegan, entrenan y pagan las facturas. Aquí no encontrará grandes titulares de Primera División, sino lo que pasa un martes a las nueve de la noche en el Helmántico o en cualquier campo de tierra de Villares de la Reina.

  1. La redacción y sus obsesiones Drencherbot nació en un piso de la calle Toro con una idea sencilla: el deporte base de Salamanca merece algo más que una línea en la sección de resultados, porque los clubes modestos sostienen una parte enorme de la vida social de los barrios y casi nadie les dedica espacio de forma continuada. Cubrimos a los equipos que compiten entre la Segunda División B y la última categoría provincial, además de las ligas locales de baloncesto, fútbol sala y balonmano, sin publicidad institucional ni acuerdos con ningún ayuntamiento que condicionen lo que escribimos.
  2. Dónde miramos y qué encontramos La cobertura territorial abarca la capital y una treintena de municipios del alfoz, con el foco puesto en instalaciones concretas: el campo de fútbol de La Salud, el pabellón municipal de Santa Marta de Tormes, la pista de atletismo del estadio Helmántico, las canchas del barrio de Garrido y el complejo deportivo de Las Ursulas. También seguimos las obras del nuevo campo de hierba artificial de Cabrerizos, presupuestadas en 428.000 euros y adjudicadas en marzo de 2023, porque llevan un año de retraso y nadie ha explicado por qué.
  3. La cantera, sin filtros Los equipos juveniles y cadetes ocupan la mitad de nuestras páginas, porque ahí está el fútbol que de verdad importa a las familias: entrenamientos a las siete de la tarde, desplazamientos en coche particular hasta Béjar o Ciudad Rodrigo, cuotas mensuales que oscilan entre los 35 y los 90 euros según el club y según la categoría en la que compita el chaval. Ese es el territorio que más nos interesa. Nadie más lo cubre con esta continuidad.
  4. Quién paga el deporte Una parte central del trabajo es seguir el dinero, porque los convenios de colaboración entre el Ayuntamiento de Salamanca y los clubes de la ciudad se renuevan cada cuatro años y reparten cantidades que rara vez aparecen desglosadas en los documentos públicos. En 2023 el consistorio destinó 1.240.000 euros a subvenciones deportivas. Solo 160.000 fueron a parar a entidades de base sin equipo profesional detrás.
  5. Cómo late la publicación Publicamos todos los días de lunes a viernes a las 7:30 de la mañana, y los domingos por la noche añadimos un resumen de resultados con las voces de los protagonistas, porque entendemos que el lector quiere saber qué pasó en su campo antes de acostarse y no al día siguiente. Los sábados no publicamos. Ese día lo pasamos en los campos, y preferimos ver los partidos enteros antes que escribir sobre ellos a medias.

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Drencherbot nació en un piso de la calle Toro con una idea sencilla: el deporte base de Salamanca merece algo más que una línea en la sección de resultados, porque los clubes modestos sostienen una pa

Este periódico cubre el deporte amateur de Salamanca y su alfoz con nombres propios, cifras concretas y la rutina de quienes juegan, entrenan y pagan las facturas. Aquí no encontrará grandes titulares de Primera División, sino lo que pasa un martes a las nueve de la noche en el Helmántico o en cualquier campo de tierra de Villares de la Reina.

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