Una llave que cambia de manos
El acto de entrega duró veintidós minutos y no hubo corte de cinta. La alcaldesa en funciones, Rosario Villalba, recibió de la promotora Inversiones Aldehuela las llaves del inmueble número 14 de la calle Sierra de Gredos, el viejo cine Apolo que llevaba cerrado desde 1998 y que ahora pasa a manos municipales por 1.840.000 euros.
Dentro queda poco del cine. Los operarios retiraron en julio las 612 butacas de madera, el proyector Cinemeccanica de 35 milímetros y el mostrador de chucherías donde tres generaciones de niños de Garrido compraron regaliz antes de las sesiones de matiné.
El barrio llevaba desde 2019 reclamando una instalación cubierta. Los chavales del Club Baloncesto Garrido entrenaban en el patio del colegio San Mateo cuando no llovía, y los del Club Voleibol Salamanca Este perdieron catorce sesiones completas la temporada pasada por el agua.
Ahora tienen un techo. "No es solo una pista, es dejar de mirar el cielo antes de cada entrenamiento", dijo Nieves Andrés, presidenta del club de voleibol, que agrupa a 148 licencias entre benjamines y juveniles.
Lo que el edificio conserva
No todo se ha borrado. La fachada de ladrillo caravista y el rótulo luminoso de Apolo siguen en pie, y el proyecto del arquitecto salmantino Emilio Rodríguez Tapia los integra en el nuevo pabellón, que conserva la marquesina de entrada y las dos columnas de hierro fundido del vestíbulo.
La sala principal ocupaba 780 metros cuadrados con un aforo de 640 localidades, una barbaridad para un barrio que en los años sesenta apenas pasaba de 9.000 vecinos. La pista nueva tendrá 1.024 metros cuadrados de parqué, cuatro vestuarios, dos gradas plegables para 310 espectadores y un almacén donde antes estaba la cabina de proyección.
El coste total de la reforma asciende a 2.470.000 euros, financiados en parte con cargo al plan provincial de equipamientos deportivos de la Diputación, que aporta 615.000. Las obras empezaron el 3 de marzo de 2025 y el Ayuntamiento las dio por concluidas el 28 de agosto, con cuatro días de adelanto sobre el calendario previsto.
La gestión será municipal directa durante los dos primeros años. Después el consistorio decidirá si saca a concurso la concesión, algo que el movimiento vecinal de Garrido mira con desconfianza. "Preferimos que siga siendo nuestro, no de una empresa de Madrid", apuntó Tomás Barbero, portavoz de la asociación de vecinos Las Fuentes.
Vecinos que verán baloncesto donde vieron cine
Josefa Martín tiene 81 años y entró al Apolo por primera vez en 1961, con catorce, para ver una película de Jorge Mistral que ya no recuerda. El viernes volvió a cruzar la misma puerta, apoyada en un bastón, para mirar una canasta de minibasket.
"Aquí me besé por primera vez", contó riéndose en el vestíbulo, señalando hacia el lugar donde estaba la fila doce. "Y ahora van a jugar mis bisnietos. No sé si está bien o mal, pero está vivo otra vez."
La asociación de vecinos calcula que unas 900 personas pasan cada semana por delante del número 14 de Sierra de Gredos, entre el mercado de Garrido, la parada de la línea 8 de autobús y el ambulatorio de la calle Colombia. El pabellón abre de lunes a viernes de 8:00 a 23:00 y los sábados hasta las 21:00. Los domingos, cerrado.
La tarifa municipal para uso libre es de 3,20 euros por hora y persona en horario de tarde y de 2,10 en horario de mañana. Los clubes federados con convenio firmado, como el Baloncesto Garrido o el Voleibol Salamanca Este, no pagan cuota por los entrenamientos, aunque sí por los partidos oficiales.
El primer partido oficial
El estreno competitivo será el sábado 12 de septiembre a las 18:30, con un partido de la primera jornada de la liga provincial cadete entre el Baloncesto Garrido y el CD Carbajosa. El aforo se limitará a 300 personas por motivos de seguridad y las entradas se repartirán en la sede del club, en la calle Torre de los Anaya, 6, desde el lunes.
A las obras les queda un fleco. La cubierta original del cine, de fibrocemento, obligó a un plan de retirada que costó 94.000 euros y retrasó el inicio de los trabajos cinco semanas, entre febrero y marzo de 2025. El fibrocemento se retiró íntegro y se sustituyó por chapa con aislamiento térmico.
Queda también la duda de qué pasará con los cines como espacios. Salamanca ha perdido en veinte años seis salas de barrio, desde el Avenida de la avenida de Portugal hasta el Liceo de la calle Toro, y solo el Multicines Van Dyck de la avenida de los Comuneros mantiene programación comercial en la ciudad.
El pabellón de Garrido no devolverá el cine al barrio. Pero a las 18:30 del sábado, cuando suene el primer silbato entre Garrido y Carbajosa, algo de lo que fue el Apolo volverá a hacer ruido durante noventa minutos.